Fotos polémicas de Colombia que tocaron nervios sensibles de la historia colombiana, entre ellos, la guerra, el cuerpo, la diferencia, la pobreza, la justicia y el poder.
Estas imágenes pertenecen a momentos distintos de la historia nacional. Parecían simples registros, pero terminaron revelando el país ante sus muertos, sus prejuicios, sus deseos, sus castigos y sus zonas mas ocultas.
Algunas fueron escandalosas por lo que mostraban. Otras, por lo que obligaban a reconocer. Una mujer detrás de una cámara en plena Guerra de los Mil Días. Un fotógrafo que retrató personajes fuera de la norma. Un desnudo que empujó al exilio simbólico. Unas trabajadoras sexuales convertidas en materia de arte. Un fusilamiento fotografiado como noticia.
Esta no es una lista polémica en sentido estricto. Es una selección que abre preguntas difíciles sobre Colombia sobre qué escenas entraban en la historia y cuáles quedaban fuera.
La guerra registrada por una mujer
No se sabe cuántos cuerpos quedaron exactamente en Palonegro después de la batalla. Lo que sí se sabe es que, en mayo de 1900, ese lugar fue uno de los escenarios más sangrientos de la Guerra de los Mil Días. Durante cerca de dos semanas se enfrentaron tropas conservadoras y liberales. Al final quedaron los muertos, los heridos, los sobrevivientes y una escena que entró en la historia de la fotografía colombiana.
Después del combate se levantó un osario con restos de combatientes. Esa imagen, conocida como el Osario de Palonegro, se atribuye a Amalia Ramírez de Ordóñez. Este texto de Estudios Artísticos dice que esta fotografía, realizada en 1900, es la primera tomada por una mujer en Colombia de la que se tenga registro.
Amalia Ramírez de Ordóñez aparece en la historia visual del país como una de las primeras mujeres vinculadas al oficio fotográfico. Su nombre quedó ligado a una imagen de guerra, no a un retrato familiar ni a una escena doméstica. Eso le da a la foto un lugar particular: muestra la violencia política de comienzos del siglo XX y, al mismo tiempo, deja ver la presencia de una mujer detrás de la cámara.
La imagen de Palonegro no solo documenta un hecho de guerra. Conserva una forma temprana de mirar, registrar y hacer historia.
Historia de Colombia y sus oligarquías, de Antonio Caballero
Una lectura crítica de la historia política colombiana.
Leer artículo →
Retratos fuera de la norma
Benjamín de la Calle nació en Yarumal en 1869 y murió en Medellín en 1934. Fue retratista, fotógrafo de estudio y testigo de una ciudad que cambiaba entre el comercio, los oficios populares, la vida religiosa y los personajes que no siempre entraban en el álbum respetable de la época. La Enciclopedia de Banrepcultural lo presenta como uno de los fotógrafos importantes de Antioquia a comienzos del siglo XX.
Su archivo estuvo cerca de perderse. El fondo fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto fue adquirido en 1983 y conserva alrededor de 7.000 negativos sobre vidrio. Un texto de Esteban Duperly, publicado por la Biblioteca Pública Piloto, explica que esas placas secas de bromuro de plata llegaron a estar en manos de un laboratorio clínico que lavaba la emulsión para reutilizar el vidrio.
De la Calle fotografió sacerdotes, comerciantes, escritores, hombres de negocios y familias de Medellín. Pero una parte decisiva de su archivo está en otros retratos de artistas de teatro, cantantes de zarzuela, toreros, personas afro, hombres vestidos como mujeres, cuerpos no convencionales y personajes populares que vivían lejos de los modelos sociales más rígidos. No es gratuito que su obra aparezca en este listado de fotos polémicas de Colombia.
Entre esas imágenes está el retrato de Álvaro Echavarría vestido de mujer, tomado en 1927. La ficha del archivo El excluido identifica la imagen como fotografía de Benjamín de la Calle y la presenta como el primer registro fotográfico de una persona travesti en Colombia.
Y no aparece aislado. Hace parte de un archivo donde también están Rosa Emilia Restrepo, quien posó como Roberto Durán; artistas de zarzuela; personajes de Guayaquil; figuras populares y personas que desbordaban el retrato social convencional. Por eso la imagen de Álvaro Echavarría no solo importa por su rareza. Importa porque muestra que esa Colombia existía y quedó registrada.
Una controversia alrededor de la Catedral de Sal
En abril de 1986, El Tiempo publicó el caso del fotógrafo argentino Ángel Beccassino, acusado de profanar la Catedral de Sal de Zipaquirá. El centro del debate era una fotografía desnuda de la modelo Flor Alba Devia. La nota de prensa llevaba un título directo: “Se defiende el fotógrafo argentino acusado de profanar la Catedral de Sal de Zipaquirá”.
Beccassino es escritor, fotógrafo, publicista y asesor político. En esa época ya tenía una obra visual asociada a libros, imágenes urbanas y fotografías con carga simbólica. En el artículo, el fotógrafo defendía la imagen como parte de una búsqueda artística. La acusación, en cambio, se concentraba en la relación entre el cuerpo fotografiado y un lugar religioso.
La controversia no quedó reducida a una discusión técnica sobre fotografía. Pasó al terreno de la moral pública, la religión, el uso de los espacios sagrados y los límites de la creación artística. Fotógrafo y modelo terminaron en la cárcel.
Beccassino contó que los negativos quedaron en el expediente judicial, después de que se filtraran copias a El Tiempo y a otras publicaciones. “Nunca me devolvieron esos negativos”, dijo sobre el destino de ese material.
La prensa de la época registró la defensa de Beccassino y la reacción que produjo la fotografía. Entre las fotos polémicas de Colombia, este caso quedó asociado a la tensión entre imagen, religión, censura y cuerpo femenino.
Censura en cine y televisión colombiana
Películas, programas e imágenes que chocaron con la moral pública.
Leer artículo →
El desnudo público
Dora Franco estudiaba Bellas Artes en la Universidad de los Andes cuando posó para Abdú Eljaiek. Era 1968. Eljaiek, nacido en Calamar, Bolívar, en 1933, ya hacía parte del mundo fotográfico colombiano. La Enciclopedia de Banrepcultural registra su trabajo en El Tiempo desde comienzos de los años sesenta y su cercanía con artistas, escritores e intelectuales.
En una entrevista publicada por El Tiempo, Dora Franco contó que Abdú Eljaiek le propuso posar para ilustrar un libro de poemas. Algunas fotografías eran desnudos. La publicación de esas imágenes produjo una reacción pública fuerte y la convirtió, durante años, en una figura asociada al escándalo. Y la imagen entró a la lista de las fotos polémicas de Colombia.
El propio Eljaiek volvió sobre el episodio en entrevistas posteriores. Allí recordó que la fotografía fue hecha en 1968 y que se mostró en 1969 en el Centro Colombo Americano, donde generó quejas y atrajo público por la controversia.
En otra entrevista de El Tiempo, recordó que tomó cinco rollos con una Rolleiflex y que parte del material se perdió por problemas de revelado. La obra aparece registrada por Banrepcultural como Dora Franco Estera, 1968, negativo, fotografía de Abdú Eljaiek.
El caso quedó unido a la historia del desnudo fotográfico en Colombia. No solo por la imagen, sino por lo que vino después: la discusión pública, la presión social, el señalamiento sobre Dora Franco y la manera en que una fotografía podía cambiar la vida de una mujer que por esta razón decidió irse del país.
El primer reportaje gráfico en Colombia
El 10 de febrero de 1906 intentaron matar al presidente Rafael Reyes. Después vinieron la persecución, la captura de los responsables, el proceso judicial y el fusilamiento de los acusados. Lino Lara, fotógrafo activo en Bogotá a comienzos del siglo XX, registró parte de esos hechos en una secuencia de imágenes que ocupa un lugar temprano en la historia del fotoperiodismo colombiano.
La Enciclopedia de Banrepcultural señala que en 1907 se publicó el primer reportaje gráfico, de autoría de Lino Lara, sobre la ejecución de los autores del atentado contra Rafael Reyes. No se trataba de un solo retrato ni de una imagen suelta. Era una narración visual construida alrededor de un hecho político y judicial.
La Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, en el catálogo ¡Acción! Cine en Colombia, identifica fotografías del fusilamiento de los implicados como imágenes tomadas por Lino Lara. El conjunto incluye la reconstrucción del atentado, la huida y captura de los responsables, el fusilamiento de los acusados y el inicio del cortejo fúnebre. Y así entró en el listado de fotos polémicas de Colombia.
Con esas imágenes, la cámara entró en un terreno distinto. Ya no servía solo para hacer retratos de estudio, registrar familias o conservar ceremonias. Ahora servía para seguir un acontecimiento público, ordenar sus momentos y convertirlo en material para la prensa. En ese punto aparece una forma temprana del reportaje gráfico en Colombia.
Eutiquio Timoté y la Presidencia de 1934
La historia de un candidato casi borrado de la memoria política.
Leer artículo →
Fotos polémicas de Colombia, ciudad y marginalidad
Fernell Franco nació en Versalles, Valle del Cauca, en 1942 y murió en Cali en 2006. Llegó a Cali con su familia en medio de la violencia bipartidista. La Fundación La Rivière lo presenta como un fotógrafo de formación autodidacta que empezó en la calle, pasó por la reportería gráfica y trabajó después en publicidad.
Su primera exposición se realizó en 1972 en Ciudad Solar, en Cali. El ICAA Documents Project registra que la muestra Fernell Franco Fotografías se inauguró el 10 de marzo de ese año en la Galería de Arte Ciudad Solar y presentó la serie Prostitutas.
La serie fue realizada en Buenaventura. Las imágenes muestran mujeres en habitaciones de burdeles, con altos contrastes de blanco y negro. Una ficha de Artsy, basada en información de catálogo, describe el conjunto como una serie de 16 fotografías de trabajadoras sexuales en burdeles del puerto.
Franco no llegó a la fotografía desde la academia, sino desde oficios visuales concretos: la calle, la prensa, el laboratorio, la publicidad. Ese origen ayuda a entender su interés por los interiores pobres, las fachadas deterioradas, los espacios abandonados, los objetos amarrados, los billares, las demoliciones y las formas de vida urbana que iban quedando fuera de la postal moderna de Cali.
Diez piezas de Prostitutas, realizadas en 1972, hacen parte de la colección del Museo Reina Sofía de España, según publicó El País de Cali. Esa circulación confirma el lugar de Fernell Franco dentro de la fotografía colombiana del siglo XX y la permanencia de una obra construida desde la ciudad y la marginalidad.

