Gino Bartali, el campeón del Tour y del Giro que fue héroe en la Segunda Guerra Mundial
9/5/2026
Pocos sabían que mientras Gino Bartali, el legendario campeón italiano, recorría 167 km entre Asís y Florencia, no solo estaba entrenando. En los tubos de su bicicleta ocultaba un secreto que salvaría 800 vidas de judíos durante el Holocausto.
Gino Bartali, el legendario ‘Pío’, exhibe su determinación en una dura etapa de montaña. Su figura es sinónimo de la épica del ciclismo de antaño y de una fuerza que trascendió las carreteras.
Gino Bartali iba y venía habitualmente en su bicicleta entre las ciudades italianas de Asís y Florencia, separadas por 167,6 kilómetros de distancia. Muchos creían que entrenaba para volver a competir mejor que nunca y derrotar, después del conflicto militar, a Fausto Coppi, su eterno antagonista. Eran días sacudidos por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Gino Bartali en la Segunda Guerra Mundial
Pero pocos sabían que los verdaderos propósitos del ciclista eran otros: en los tubos de su cicla cargaba dinero, fotos, mapas e información que serviría para que los judíos de Italia escapasen a través de Francia y Yugoslavia. Así los salvaría del Holocausto.
La perturbación era total. En 1943, los nazis entraron a Italia, rescataron a Mussolini en la famosa Operación Roble y, casi de inmediato, Hitler lo erigió como líder de la República Social Italiana. Entre tanto, Bartali ya había ganado dos Giros de Italia y un Tour de Francia, entre otras carreras. Y era reconocido por ser un católico a toda prueba.
Por su apego al catolicismo, Bartali también era conocido como El pío. A pesar de ser católico desde niño, Ginettaccio tuvo un punto de inflexión en su vida que lo haría desarrollar una profunda religiosidad: en 1936, nueve días después de conseguir su primera victoria general en el Giro de Italia, Giulio, su hermano menor y también ciclista, falleció en un accidente durante una carrera amateur.
Aquel acontecimiento hizo que Gino se apegara más a la fe católica y se involucrara en las diferentes actividades de la comunidad católica. En aquel momento desarrolló su amistad con el arzobispo de Florencia, Elia Dalla Costa, quien marcaría su vida más adelante.
Debido a su éxito deportivo, Bartali fue empleado en múltiples ocasiones como estandarte político: sus dos victorias en el Tour de Francia fueron utilizadas tanto para realzar el nacionalismo italiano del régimen fascista de Mussolini, en 1938, como para unir a la Italia de 1948, dividida y casi al borde de la guerra civil entre demócratas cristianos y comunistas.
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Road to Valor (2012)
Biografía de Gino Bartali centrada en sus esfuerzos para ayudar a familias judías y en la Italia política y social donde forjó su leyenda deportiva.
Riesgo en la ruta
Pero nada sería comparable a su trabajo para la resistencia contra los nazis, entre 1943 y 1944, cuando ayudó a salvar vidas de judíos perseguidos por los alemanes. Durante esta peligrosa tarea, Bartali haría su propio Giro llegando a varias ciudades de la bota itálica, como Asís, Florencia, Génova, Lucca o Ciudad del Vaticano.
En el otoño de 1943, luego de que los nazis retomaran el control de Italia, Bartali fue comisionado por Dalla Costa para trabajar en una red secreta de ayuda a refugiados judíos. Estos requerían comida, abrigo y documentos falsos de identidad que les ayudarían a evadir a los alemanes.
El trayecto que recorría el campeón italiano. Crédito: Diario MARCA.
A Bartali le asignaron la tarea de transportar los documentos de identidad adulterados. En principio era una misión a la medida del ciclista, pues conocía muy bien las vías y los caminos a los alrededores de Florencia.
No obstante, representaba un trabajo de gran peligro. Los alemanes (o los italianos fascistas) podían detenerlo y ejecutarlo (o enviarlo a un campo de concentración) si lo descubrían.
El Secreto de Gino Bartali, refugio para la Familia Goldenberg
Por ello era una labor que exigía la máxima discreción y secreto, como recuerda para el diario digital Público, Franc Lluis i Giró, autor del libro Gino Bartali: el hombre de hierro: “Sabía que se estaba jugando la vida y quería aislar a su familia. Guardar el secreto era una forma de evitar que se involucrase su mujer y de proteger a sus hijos”.
Hermosa historia de este gran pedalista, ídolo italiano del siglo anterior.Los actuales ciclistas pueden imitarlo vinculandose a causas sociales.
Que bella historia, sin lugar a dudas un Héroe.
Totalmente un héroe completamente integral. Paz en su tumba y en el lugar dónde su Espíritu esté.
Muy buen texto, José Ángel.
Excelente este blog.
Muchas gracias
Historia muy interesante, leí el relato y quede impresionado y voy a buscar mas sobre este personaje.
Qué hermosa y emocionante historia. Gracias por compartirla
Hermosa historia no lo sabía gracias por compartir una historia más para nuestro conocimiento.