7 comentarios en “Las vidas olvidadas de las víctimas de Jack el Destripador”
Diego Arturo M.V.
Interessnte trabajo hizo, glorificamos am asesino por acciones y modo de llevarlos acabo, manteniendo de forma anonima hasta ahora pleno siglo XXI.
Con respecto a las victimas es cierto que quedaron opacadas en el mito de solo haber sido las mujeres asesinadas por este sanguinario asesino anonimo y cuando leenos de ellas es sólo para recordarnos en que se dedicaban por el motivo de su muerte.
Concuerdo mucho con la autora de exponer la histroia de las victimas y opacar la grandeza que nosotros le dimos a Jack the Ripper.
Lo unico malo en el desarollo del discurso de los fundamentos y que estoy cansado de sentir es la constente agregación pasiva.
Muy interesante información respecto a las victimas de Jack el destripador . Pero lo que se dijo de el , era de la nobleza . Sus cuchilladas no era al azar , era de un experto. Hasta el momento no sabemos quién es el asesino . Pero se podrá interesar en descubrir quién es Jack el destripador ?? Porque todo tiene su causa y efecto .
La teorìa de Hallie Rubelford no tiene fundamento. Si víctimas de Jack the Ripper, como sucedió en el caso de Catherine Eddowes y de Elizabeth Stride, verdaderamente hubiesen sido eliminadas cuando yacían acostadas durmiendo, habría que descartar testimonios que parecerían irrefutables, pues quedó constancia de ellos en las encuestas judiciales y en artículos periodísticos que dieron cuenta de haberse observado a estas mujeres, mientras estaban -obviamente- despiertas, dialogando con diversas personas, o siendo agredidas, instantes previos a ocurrir sus decesos.
Absolutamente de acuerdo señor Pombo.
Tengo algún que otro libro suyo sobre el tema. Soy aficionado a la lectura de libros de investigación sobre el destripador de Whitechapel.
El suyo me parece un buen trabajo.
Un cordial saludo.
Hallie Rubenhold olvida que dentro de los Ripperologos, o sea, expertos (y expertas) en Jack el Destripador hay muchas mujeres (por ejemplo, Shirley Harrison y Debra Ariff). Además es una grosera falta de respeto que afirme livianamente que tales expertos no son historiadores sino aficionados. Nadie que haya leido la obra seria y documentada de autores como Paul Begg, Stewart Evans, Keith Skinner, Colin Wilson, y muchos otros escritores eruditos como estos, puede dar el menor crédito a una afirmación tan falsa e irrespetuosa.
El libro de Ruberhold es meritorio y contiene investigación digna de destaque, pero la autora yerra al burlarse y menospreciar a los estudiosos del caso de Jack el Destripador, y por cierto que su hipótesis de que las víctimas no fueron prostitutas (lo que por cierto no es ninguna deshonra) carece de todo fundamento.
Sinceramente observo que se equivoca diametralmente en muchas apreciaciones pues da por sentado que el lector interesado en el tema de los asesinatos de Whitechapel, no tiene empatía con las víctimas o pasa por encima de ellas únicamente sin más.
Tratar a los estudiosos del asunto de aficionados y decir que se equivocan, es una desfachatez absoluta. Paul Begg, Donald Rumbelow, Philip Sugden, Stewart P. Evans, Keith Skinner, Martin Fido y un largo etc. entre las que hay también buenas escritoras, son entendidos investigadores muy a tener en consideración.
Y por último, decir que el destripador era un cobarde y que atacaba a sus víctimas mientras dormian, es una aseveración mucho más arriesgada que dar como segura la identidad del asesino después de haber visto por encima algún que otro legajo de documentos de la época.
Creo que el libro se apunta a una corriente imperante en estos tiempos y por lo tanto, sólo lo catalogo de oportunista y poco fiel a los hechos.
Para saber sobre la vida del popular barrio de Londres en días cercanos al tiempo de los crímenes remitiría a la lectura de «gente del abismo» del gran Jack London. Libro por lo demás sin sesgo ideológico.
Un saludo
Creo que esta escritora lleva mucha razón en que el marketing le ha dado una importancia a Jack the Ripper que no se merece ni la tiene. Incluso indirectamente, recuerdo el film «El doctor Jeckyll y su hermana Hyde» (quizá la mejor película de la Hammer), de 1971, en la que te incluyen al misterioso asesino en la trama. Pero también parece que aprovecha la autora la actual fiebre de feminismo donde el mero hecho de ser hombre ya es algo maligno. Todos los hombres pueden ser acosadores, salidos, pedófilos, violentos (e incluso asesinos) . De todos modos, es un buen libro 📖.
Interessnte trabajo hizo, glorificamos am asesino por acciones y modo de llevarlos acabo, manteniendo de forma anonima hasta ahora pleno siglo XXI.
Con respecto a las victimas es cierto que quedaron opacadas en el mito de solo haber sido las mujeres asesinadas por este sanguinario asesino anonimo y cuando leenos de ellas es sólo para recordarnos en que se dedicaban por el motivo de su muerte.
Concuerdo mucho con la autora de exponer la histroia de las victimas y opacar la grandeza que nosotros le dimos a Jack the Ripper.
Lo unico malo en el desarollo del discurso de los fundamentos y que estoy cansado de sentir es la constente agregación pasiva.
Muy interesante información respecto a las victimas de Jack el destripador . Pero lo que se dijo de el , era de la nobleza . Sus cuchilladas no era al azar , era de un experto. Hasta el momento no sabemos quién es el asesino . Pero se podrá interesar en descubrir quién es Jack el destripador ?? Porque todo tiene su causa y efecto .
La teorìa de Hallie Rubelford no tiene fundamento. Si víctimas de Jack the Ripper, como sucedió en el caso de Catherine Eddowes y de Elizabeth Stride, verdaderamente hubiesen sido eliminadas cuando yacían acostadas durmiendo, habría que descartar testimonios que parecerían irrefutables, pues quedó constancia de ellos en las encuestas judiciales y en artículos periodísticos que dieron cuenta de haberse observado a estas mujeres, mientras estaban -obviamente- despiertas, dialogando con diversas personas, o siendo agredidas, instantes previos a ocurrir sus decesos.
Absolutamente de acuerdo señor Pombo.
Tengo algún que otro libro suyo sobre el tema. Soy aficionado a la lectura de libros de investigación sobre el destripador de Whitechapel.
El suyo me parece un buen trabajo.
Un cordial saludo.
Hallie Rubenhold olvida que dentro de los Ripperologos, o sea, expertos (y expertas) en Jack el Destripador hay muchas mujeres (por ejemplo, Shirley Harrison y Debra Ariff). Además es una grosera falta de respeto que afirme livianamente que tales expertos no son historiadores sino aficionados. Nadie que haya leido la obra seria y documentada de autores como Paul Begg, Stewart Evans, Keith Skinner, Colin Wilson, y muchos otros escritores eruditos como estos, puede dar el menor crédito a una afirmación tan falsa e irrespetuosa.
El libro de Ruberhold es meritorio y contiene investigación digna de destaque, pero la autora yerra al burlarse y menospreciar a los estudiosos del caso de Jack el Destripador, y por cierto que su hipótesis de que las víctimas no fueron prostitutas (lo que por cierto no es ninguna deshonra) carece de todo fundamento.
Sinceramente observo que se equivoca diametralmente en muchas apreciaciones pues da por sentado que el lector interesado en el tema de los asesinatos de Whitechapel, no tiene empatía con las víctimas o pasa por encima de ellas únicamente sin más.
Tratar a los estudiosos del asunto de aficionados y decir que se equivocan, es una desfachatez absoluta. Paul Begg, Donald Rumbelow, Philip Sugden, Stewart P. Evans, Keith Skinner, Martin Fido y un largo etc. entre las que hay también buenas escritoras, son entendidos investigadores muy a tener en consideración.
Y por último, decir que el destripador era un cobarde y que atacaba a sus víctimas mientras dormian, es una aseveración mucho más arriesgada que dar como segura la identidad del asesino después de haber visto por encima algún que otro legajo de documentos de la época.
Creo que el libro se apunta a una corriente imperante en estos tiempos y por lo tanto, sólo lo catalogo de oportunista y poco fiel a los hechos.
Para saber sobre la vida del popular barrio de Londres en días cercanos al tiempo de los crímenes remitiría a la lectura de «gente del abismo» del gran Jack London. Libro por lo demás sin sesgo ideológico.
Un saludo
Creo que esta escritora lleva mucha razón en que el marketing le ha dado una importancia a Jack the Ripper que no se merece ni la tiene. Incluso indirectamente, recuerdo el film «El doctor Jeckyll y su hermana Hyde» (quizá la mejor película de la Hammer), de 1971, en la que te incluyen al misterioso asesino en la trama. Pero también parece que aprovecha la autora la actual fiebre de feminismo donde el mero hecho de ser hombre ya es algo maligno. Todos los hombres pueden ser acosadores, salidos, pedófilos, violentos (e incluso asesinos) . De todos modos, es un buen libro 📖.