“Yo no diría que fui el mejor entrenador británico. Pero estuve en el top 1”

El Leeds United,  que dirige Marcelo Bielsa, tiene un histórico capítulo rocambolesco: Brian Clough, considerado el mejor entrenador británico de todos los tiempos, apenas lo dirigió 44 días. Detrás, una gran lucha de egos que ameritó un libro, luego adaptado al cine, con el nombre ‘The Damned United’. Dos hinchas del Leeds cuentan, para LA RUEDA SUELTA, su versión de este episodio.

Imagen de la película ‘The Damned United’, en la que Clough es fustigado por la hinchada del Leeds United. Crédito: Wikimedia Commons.

Juan Francisco Molina Moncada *

Era la primera vez. Roy Schofield, 10 años, entraba al estadio Elland Road con unos compañeros del equipo de fútbol del colegio. Por su buen desempeño, habían recibido un premio: tiquetes para ir a ver a Leeds United, que en esa temporada, 1960-1961, vagaba por la segunda división inglesa. Lejos de los puestos de ascenso. Más bien, cerca de los últimos. Era un sábado en la tarde.

A Roy le pareció que todo era inmenso comparado al estadio de rugby, al que solía ir con su padre, fanático del deporte más popular de la ciudad. El fútbol era secundario. Tanto que las grandes ciudades del Reino Unido tienen dos o más equipos en las divisiones profesionales y Leeds, la octava, solo uno. No había mucho público: unas 10.000 personas. Roy, una vez acomodado, se preguntó cómo debía verse el Elland Road cuando se llenaba.

Una historia de película

Hoy, a los 69 años, uno de los seguidores más reconocidos de Leeds United —desde 1973 ha ido a todos los partidos del equipo, de local y visitante, en el Reino Unido—no recuerda el resultado de aquel partido de 1961. Ni siquiera el rival. Solo que esa fue la primera vez y que a los 20 minutos se dio cuenta cuál era su elección:

—No quiero ver más rugby. Yo quiero ver a Leeds United—le diría, después, a su papá.

Se demoró unos tres años en saber cómo se veía lleno el Elland Road. Las cosas cambiaron en poco tiempo. En 1964, el club subió a la primera división. En 1965 solo fue superado por el Manchester United de la santísima trinidad, Denis Law, Bobby Charlton y George Best, ganadores del Balón de Oro en 1964, 1966 y 1968, respectivamente. En 1969 ganó la liga y luego la FA Cup —el torneo de clubes más antiguo del mundo, donde se enfrentan equipos de todas las categorías—, un sábado 6 de mayo de 1972. Roy recuerda la fecha porque vio en el estadio Wembley, de Londres, a su “héroe”, el escocés Billy Bremner, alzar la copa. Y porque al día siguiente, cumpliría 21 años y sería así mayor de edad.

El principal responsable del cambio fue Donald “Don” Revie, un entrenador minucioso y atento al detalle, famoso por sus “dossiers”, en los que les advertía a sus jugadores sobre las debilidades y fortalezas de los rivales, y se convirtió, según recuerda Roy, casi en una figura paterna para los futbolistas.

Roy Schofield. Crédito: Archivo particular.
Phil Barrett. Crédito: Archivo particular.

“Revie hizo que la ciudad se inclinara más al fútbol que al rugby”, cuenta, por su parte, Phil Barrett, 60 años, quien, aunque vive en York, siempre viaja los 35 kilómetros de distancia para asistir a los partidos de Elland Road. “Hizo que Leeds estuviera en el mapa”, añade Roy.

En 1974, tras ganar otra liga, Don Revie dejó Leeds United para ir a la selección inglesa. Ni Roy, ni Phil, ni nadie, o por lo menos casi nadie, entendió cuál fue el criterio para elegir a su sucesor. Aunque fuera uno de los entrenadores jóvenes con mayor proyección. Aunque ese entrenador dos años atrás, en 1972, había ganado la liga con Derby County, al que subió a la primera división en 1969. ¿Tenía que ser justamente él quien continuara con el legado de Revie?

“Desde el principio, era algo condenado al fracaso”, dice Phil.

Cuando se le pregunta por el tema, Roy se ríe

***

Hasta se hizo una película de lo que sucedió.

Brian Howard Clough, uno de los grandes críticos del Leeds United de Don Revie, al que despreciaba por su juego sucio, por presionar a los árbitros y por trampas como los piscinazos para provocar penales —de allí que se hablara del “Dirty Leeds” —, fue designado como el reemplazo de Revie. Llegaba, además, sin su asistente, Peter Taylor, quien, decían algunos hinchas, era el principal artífice de los éxitos de Clough. En todo caso, un muy buen complemento.

Clough no desistió de sus ideas. En el primer encuentro con los hijos de Revie les dijo que ellos debían deshacerse de sus medallas pues se las habían ganado con trampas.

—¿Por qué vino a Leeds? Si usted nos criticaba tanto, decía que debíamos estar en la segunda división, que deberíamos hacer esto, hacer aquello, ¿Por qué aceptó el trabajo? — le preguntó Don Revie a Brian Clough en una tensa entrevista televisiva, por Yorkshire Television, en la que ambos participaron tan pronto Clough fue destituido.

—Porque pensaba que era el mejor trabajo en el país. Yo quería hacer algo que usted no logró. Yo quería ganar la liga, pero quería ganarla mejor que usted—le respondió Clough.

El título de la película, de 2009, basada en la novela homónima —escrita por el británico David Peace y lanzada en 2006—, lo dice todo: The Damned United. Damned. Algo maldito. Condenado al fracaso.

La película, por lo demás, tuvo buenas calificaciones. La revista Time, por ejemplo, la incluyó en el sexto lugar en su top 25 de las mejores películas deportivas. Fue la primera de fútbol. “Muestra como, en los deportes, las rivalidades competitivas y personales se fusionan en una sola”, explicó el crítico Glen Levy.

El delantero Trevor Francis, Brian Clough y extremo izquierdo John Robertson, el 22 de abril de 1980, en Ámsterdam, poco antes de la semifinal de la Copa de Europa entre el Nottingham Forest y el Ajax. Crédito: Wikimedia Commons.

“Siempre quise que la personalidad de Brian Clough trascendiera el tema del fútbol. Que se hablara sobre la pasión del fútbol, pero más allá. Creo que con el guion, de Peter Morgan, logramos una historia universal sobre grandes temas como la rivalidad, el amor y el odio”, le dijo Tom Hooper, el director —ganador, en 2011, del Óscar al mejor director por la película El Discurso del Rey—, a la web IndieLondon.

Fueron 44 días.

“Algunos aspectos negativos de la personalidad de Clough salieron a flote”, señala el autor Duncan Hamilton en el libro Provided you don’t kiss me: 20 years with Brian Clough. Por ejemplo: “la arrogancia y la búsqueda de la confrontación”, añade.

En seis partidos de liga, Brian Clough ganó uno, empató dos y perdió tres. La directiva, ante un ambiente insostenible, lo destituyó.

En la entrevista con Yorkshire Television, hubo un momento en que a Clough no le quedó más opción que sonreír.

***

“Su remordimiento más grande fue dejar a Derby County. Su primer amor. Y es como en la vida, uno nunca olvida el primer amor”, asegura Craig Bromfield, un amigo —o, tal vez, más que un amigo— de Brian Clough.

Octubre. Sunderland. 1984. Craig Bromfield, 11 años, junto a su hermano Aaron, de 13, estaban pidiendo monedas cerca de un hotel. Se encontraron con la delegación del famoso Nottingham Forest y uno de sus jugadores, Kenny Swain, los invitó para que fueran al otro día por autógrafos. Fueron y conocieron hasta al entrenador, Brian Clough.

No solo desayunaron con él. Se hicieron amigos y mantuvieron el contacto: Craig y Aaron visitaban a Clough durante las vacaciones familiares y, cuando Aaron estaba en el ejército, Brian Clough invitó a Craig —que pasaba por varios problemas personales— a que se fuera a vivir con su familia. Vivió con ellos entre 1989 y 1992. Lo acompañaba a los entrenamientos y a los partidos. “Lo conocí muy bien. El hombre y su familia me cambiaron la vida”, le dice a LA RUEDA SUELTA. Es de noche. En ese momento, le está dando una vuelta al Reino Unido en bicicleta. Está en Gales.

“Pero el Derby County no fue su último amor”, añade Bromfield.

Con el dinero de la rescisión de Leeds United, Brian Clough aseguró cierta estabilidad económica. Pero faltaba algo. “Él odiaba ser considerado como un fracaso y eso, en definitiva, lo impulsó a querer triunfar lo más pronto posible. Quería demostrarle a Leeds que estaban equivocados y que él era el mejor entrenador del país”.

En 1975, Clough firmó con Nottingham Forest, que vagaba por la segunda división. Lejos de los puestos de ascenso. Más bien, cerca de los últimos. Se volvió a juntar con Peter Taylor, su asistente de toda la vida. Las cosas cambiaron en poco tiempo. En 1977 ascendieron a primera. En 1978 fueron campeones de la liga. En 1979 ganaron su primera Copa de Europa —la actual Champions League—, en una final contra Malmö, de Suecia. Y en 1980, la segunda Copa de Europa, derrotando al Hamburgo. Algo inédito.

Clough se retiró en 1993. En su última temporada, Nottingham Forest descendió a segunda división.

Es considerado el mejor entrenador británico de la historia. Al respecto, Clough dijo alguna vez: “yo no diría que fui el mejor entrenador. Pero estuve en el top 1”.

***

Clough y el defensa Chris Fairclough, en 1983. En la época del Nottingham Forest. Crédito: Wikimedia Commons.

Después de 44 años del episodio de Don Revie y Brian Clough, en 2018, el argentino Marcelo Bielsa aceptó dirigir a Leeds United, que tenía 14 temporadas lejos de la Premier League, como se le llama hoy a la primera división inglesa. Tras alcanzar las semifinales de la Champions League en 2001, el club cayó en una grave crisis económica y bajó hasta la tercera categoría.

Bielsa estuvo cerca en el primer año, pero en el segundo no se le escapó y Leeds United, finalmente, subió a la Premier League. Fue en medio de un escenario extraño: sin público, a solas, en medio de la pandemia del Covid-19.

Tan extraño como lo es para hinchas como los ya mencionados Roy Schofield y Phil Barrett no estar en las tribunas influyendo, de alguna manera, en el curso de los partidos. O, por lo menos, eso es lo que piensa Phil.

Otros no se resignan tan fácil. Mick Hewitt, por ejemplo, de 60 años, se niega a interrumpir su racha de casi 2.300 partidos consecutivos apoyando a Leeds United en cualquier estadio. En los partidos a puerta cerrada, se las arregló para subirse a una colina cercana a Elland Road y verlos con binoculares. Alcanzaba a ver, de frente, uno de los arcos.

No sabe qué hará para el primer partido en Premier League, después de 16 años. Contra el campeón Liverpool, nada más y nada menos que en Anfield Road. Ha pensado en contratar un helicóptero para ver algo desde arriba.

Seguro ameritará otra historia.

* Periodista que trabajó en revista SEMANA y Avianca en Revista. En Twitter: @jfmm1992

 

 

 

2 comentarios en ““Yo no diría que fui el mejor entrenador británico. Pero estuve en el top 1””

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