“Al fútbol lo han inflado para crear un monstruo, el monstruo perfecto, que depende de los dineros de la televisión”

LA RUEDA SUELTA habló con el periodista argentino Ezequiel Fernández Moores sobre las protestas de los deportistas estadounidenses contra el abuso policial y el racismo, la corrupción en el fútbol suramericano, los derechos de transmisiones deportivas y lo que le deja la Covid-19 al deporte.

Ezequiel Fernández Moores tiene 62 años y ha escrito, además de La Nación de Argentina, en Página 12, The New York Times y La Vanguardia, de Barcelona. Crédito: Archivo particular. 

Julián Sáenz *

Desde 1978, comenzó a trabajar como periodista deportivo en Argentina cuando el país estaba en plena dictadura (1976-1983). En ese momento comprendió que los deportes no son ajenos a las realidades de las sociedades y de los países y, desde sus columnas en el diario La Nación, comenzó a escribir sobre esas conexiones: ‘La democracia corinthiana’, las batallas de Donald Trump con deportistas estadounidenses, los derechos de transmisiones deportivas, el efecto Kaepernick, Muhammad Ali y el deporte en dictadura, una pequeña muestra de sus escritos.

Ezequiel Fernández Moores habló con LA RUEDA SUELTA sobre el efecto que podría tener la batalla que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emprendió contra LeBron James en época electoral, sobre la corrupción en el fútbol, las transmisiones deportivas y las consecuencias del coronavirus en el deporte.

LA RUEDA SUELTA: No es muy común que los periodistas relacionen los hechos deportivos con los hechos sociales, económicos y políticos ¿Por qué usted sí lo hace?

Ezequiel Fernández Moores: Yo comencé a trabajar en el Mundial 78, el de Argentina, que se jugó con el horror de la peor de nuestras dictaduras. Me marcó. Si quería hacerme el distraído no podía, los golpes de estado y los gobiernos militares eran moneda corriente en Latinoamérica. En ese momento, no calculé la dimensión de lo que significó ese mundial, yo solo era un observador curioso, sorprendido, pero sin entender. No tenía información sobre el horror de la represión.

Pero sabía que algo estaba sucediendo, era clarísimo, una dictadura pateando la pelota. Y me dije: “ahora tengo que entender, ahora no puedo no entender lo que está sucediendo”. A partir de allí me gustó saber que los hechos deportivos no estaban aislados de lo que sucede en un país.

LA RUEDA SUELTA: Es común escuchar la frase que los deportistas solo deben dedicarse a sus oficios, no opinar sobre lo que sucede en su entorno ¿Debe ser así?

 E.F.M.: No están ni obligados a hacerlo ni deben hacerlo. Si el compromiso del deportista es ante todo con su deporte, está muy bien. Luego, si ese compromiso lo quiere tener también con el tiempo que le tocó vivir, para mí, mucho mejor. Tienen el mismo derecho de cualquier ciudadano. Muchas veces, como ha sucedido en la NBA y con algunos deportistas estadounidenses, lo hacen porque creen ser la voz de aquellos que no tienen voz y, además, porque vienen desde ese lugar silencioso. Y esto lo hace muy interesante al recordar su origen, las raíces y saber que hay muchos como ellos, pero que no tienen la voz de ellos. Querer representar algo de esa voz, sobre todo cuando hay una injusticia, para mí es extraordinario. No creo que estén obligados hacerlo, pero si lo hacen, mucho mejor.

LA RUEDA SUELTA: Este año muchos atletas se unieron y sentaron su voz de protesta contra el abuso policial y el racismo, como en Estados Unidos, donde figuras como LeBron James mostraron una férrea posición social y política. ¿Cree que esto podría ser determinante en las elecciones presidenciales de Estados Unidos?

E.F.M.: No sé si será determinante, pero creo que la campaña del ‘Vote, vote, vote’ ayudó a que estén registrándose récord de votos. Aunque el voto por correo también influyó. Por cosas que he hablado y he leído, influyó la campaña de los atletas: gente muy popular que llega a todos los niveles. Además, las protestas en Disney de los jugadores de la NBA contra el racismo y el abuso policial fueron gloriosas en términos de compromiso político y compromiso social.

LeBron James con los Lakers en 2020. Crédito: Wikimedia Commons.

LA RUEDA SUELTA: LeBron James, muy crítico, también fue odiado en redes sociales por los seguidores de Donald Trump. ¿Puede ser LeBron James el Muhammad Ali de este tiempo?

E.F.M.: Sí creo que hay una figura allí, obviamente, salvando todas las distancias. Ali era mucho más hablador y hasta más arrogante que LeBron, más provocador que LeBron, eran otros tiempos. Muhammad Ali tuvo una etapa de discurso violento, pues eran otros tiempos, la brutalidad era aún mayor, la injusticia más. Hoy es todo más visible: hoy se puede denunciar a la injusticia, aunque es más grande en términos de brecha económica, y se actúa poco. Lo que está haciendo LeBron es actuar y pedir actuación. Y lo que potenció su figura es que el propio Trump le ha salido a contestar y se han cruzado insultos. Y esto le ha dado más relevancia.

LA RUEDA SUELTA: ¿Usted cree que el mundo del deporte le debe una disculpa al jugador de fútbol americano Colin Kaepernick? Él, prácticamente marginado, fue uno de los primeros en mostrar su descontento por las muertes de afroamericanos a manos de la brutalidad policial.

E.F.M.: Por supuesto que le deben una disculpa a Colin Kaepernick. Pero intuyó que él, al ver a millones de compatriotas suyos arrodillados siguiendo su gesto, sintió satisfacción al ver que no fue en vano. Siempre están los pioneros que se sacrifican: se quedó sin carrera y suele suceder en la historia que se vean estos personajes. No tenía Colin Kaepernick la espalda de LeBron, a LeBron no le hubiesen hecho eso.

LA RUEDA SUELTA: Yéndonos a Sudamérica, parecía que el Fifagate iba a limpiar las prácticas corruptas en el fútbol. Sin embargo, los modos de actuar son los mismos y algunos nombres también. ¿Lo esperaba?

E.F.M.: Las cadenas de televisión acusadas, condenadas y que han tenido que pagar multas millonarias, siguen actuando. Los únicos encarcelados fueron dirigentes latinos y las prácticas de la FIFA no han variado en muchos casos. Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, intervino en la elección  del nuevo presidente de la Confederación Africana (CAF), Ahmad Ahmad. Y en Argentina lo hizo con una comisión normalizadora en la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) en connivencia con el poder político de entonces, el presidente Mauricio Macri. Y hoy Macri está en la Fundación de la FIFA, que no deja de ser curioso y llamativo porque es un político en actividad. El supuesto líder de la oposición en la Argentina y hace política con su cargo en la fundación FIFA. Parecería que a Infantino le interesa más reunirse con los presidentes de los países que con los presidentes de las federaciones.

LA RUEDA SUELTA: En Colombia hubo un escándalo por la reventa de boletas de los partidos de la selección nacional en la eliminatoria. Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, y otros dirigentes fueron multados. Sin embargo, siguen en sus cargos. ¿Es posible cambiar el fútbol así?

E.F.M.: No me animo a hablar mucho del caso Colombia porque lo he estudiado poco. Tengo entendido que Jesurún es un viejo nombre del poder del fútbol colombiano, no es nuevo, y siempre creemos que alguna renovación viene bien. Es un tema complejo: si el hombre que está a cargo ejerce una muy buena tarea nadie se opone a esa renovación, pero si no les gusta, sí se oponen a que se perpetúe.

Fernández Moores realizó el guión y entrevistas del documental ‘La historia paralela del Mundial 78’. Crédito: Archivo particular. 

LA RUEDA SUELTA: ¿Recuerda algún ejemplo?

E.F.M.: Se vio con David Stern (comisionado de la NBA 1984-2014) que estuvo casi la misma cantidad de años en la NBA que Julio Grondona, pero a Stern no se le reprocha la continuidad porque, supuestamente, hizo un gran trabajo. A Grondona no se le reprocha que haya estado 35 años (aunque yo no estoy de acuerdo en que alguien esté 35 años), sino los errores que tuvo. Entonces, hay gestiones largas “buenas” y gestiones largas “malas”. Yo creería que cuando uno se eterniza en un puesto, o prolonga mucho su estadía, tiende a crear un halo de cierta inmunidad, y la inmunidad después se convierte en impunidad. La historia muestra que hay muchos casos así y que lo otro son excepciones. Así que es bueno tener un periodo determinado y, ante faltas graves, que los dirigentes sean obligados a dar pasos al costado.

LA RUEDA SUELTA: ¿Cree que la Conmebol tiene una intención seria de cambiar las prácticas corruptas del fútbol?

E.F.M.: Es muy difícil medir eso en términos tan subjetivos. Por momentos, se ve que hay cosas que funcionan mejor en la Conmebol y, por momentos, hay prácticas que creo que forman parte del A,B,C del poder, de cómo se maneja, el poder suele ser obsceno y hay ciertas decisiones de la Conmebol que están muy relacionadas con eso. Otras tienen un halo de vergüenza, como aquella final de Copa Libertadores que se mudó a Madrid. Pocas veces vi un descaro tan grande y tan oficial, con tanta anuencia oficial, a que nuestro campeonato más importante de clubes se preste para un show del primer mundo.

LA RUEDA SUELTA: ¿En qué terminarán las investigaciones del fútbol sudamericano?

E.F.M.: Yo tengo mis reparos con el Fifagate: solo los dirigentes latinos han ido a la cárcel y creo que ha habido allí intereses que exceden al fútbol. Nunca me atrajo mucho la figura de Estados Unidos como policía del mundo. Y en esta parte del mundo no es una figura simpática, porque han alentado derribar procesos democráticos en más de una ocasión.

LA RUEDA SUELTA: Futbolísticamente parece que la brecha entre Europa y Sudamérica cada vez es más abismal, han ganado los últimos mundiales, sus torneos son más organizados y competitivos. ¿Cree que esta brecha aumentó por la corrupción y el desorden?

E.F.M.: Me parece que la brecha aumentó especialmente porque los dineros que se manejan son otros. Cuando vos tenés más dinero es más fácil el orden también; me parece que son tan abismales las diferencias entre lo que paga la televisión en el primer mundo y lo que paga la televisión aquí que, por momentos, considero casi milagroso que se pueda seguir compitiendo contra ese primer mundo. La brecha no es solo por orden o desorden, la cuestión económica es el factor más preponderante.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Crédito: Wikimedia Commons.

LA RUEDA SUELTA: Las ganancias de TV parecen ser la joya de la corona que los clubes sudamericanos quieren tener. Pero ¿cómo explicar que en Argentina la AFA rompiera su contrato con Fox Sports -ahora ESPN- una de las dos empresas que tenía los derechos? ¿Volverán a la televisión pública?

E.F.M.: No creo que el fútbol argentino vuelva a la televisión pública, como se hizo antes con Fútbol Para Todos. La información que tengo es que serán apenas unos partidos en los que ocurrirá. La ruptura de contrato tiene mucho que ver con la fusión de Fox e ESPN, una fusión que aún no ha sido aprobada en Argentina y, donde ya hay un predictamen que la rechaza al considerar que se configura un monopolio. La AFA se agarra de ese predictamen y, además, dice: «si yo sabía que le estaba vendiendo el fútbol a Fox y a ESPN, al conglomerado de Disney, posiblemente negociaba de otra manera. Ustedes no avisaron con el tiempo legal que requería el contrato». Esto terminará en un juicio. Si es que pronto no llega a una solución porque siguen negociando.

LA RUEDA SUELTA: ¿El fútbol debe ser algo democrático y abierto, que todos puedan verlo?

E.F.M.: No soy el hombre que maneja los dineros del fútbol. Yo creo que el fútbol es un hecho popular democrático y que debería poder ser visto, especialmente, por los hinchas, que le han dado sentido al fútbol. Y también tengo que decir que en la economía del fútbol es imposible de sostenerse si no ingresan dineros de la televisión. Al fútbol lo han inflado y creado un monstruo, el monstruo perfecto, lo hacen depender claramente de los dineros de la televisión, le han dado la droga perfecta. El fútbol no puede seguir funcionando si no recibe esos dineros, no hay modo.

LA RUEDA SUELTA: ¿Es buena la concentración de transmisiones deportivas en un solo canal?

E.F.M.: No creo que sea bueno en un solo canal. Me parece que podrían vender mejor su paquete si se lo dan a distintas cadenas, cada cadena buscará promocionar mejor lo suyo y esto redundaría en un beneficio para el fútbol. Quedar siempre atado a un socio único es más problemático.

LA RUEDA SUELTA: ¿La pandemia deja alguna lección para el deporte?

E.F.M.: Me gustaría que fuera así, pero lo dudo. Primero los discursos eran volveremos mejores y no sé si es exactamente así. El famoso entrenador de voleibol Julio Velasco, actualmente en Italia, dijo algo así como que ‘temía que los lobos que están en la cima, esperando su hora, se disputen los últimos restos que quedan’. Algo de eso puede estar pasando: se han precarizado muchísimas formas laborales, ni hablemos de la muerte. La prisa del mundo para que el show del deporte pudiera retornar uno puede entenderla, pero así es el mundo: funciona primero el deporte que la educación. Eso es un reflejo, no lo quiero juzgar, solo decirlo y, con solo decirlo, uno podrá advertir cierto horror de enterarse que es más importante un partido de fútbol que la educación de los niños.

*Periodista

4 comentarios en ““Al fútbol lo han inflado para crear un monstruo, el monstruo perfecto, que depende de los dineros de la televisión””

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